Cabaña

 
En la primera página de la revista de la Asociación de Criadores Argentinos hay una advertencia a sus nuevos miembros: “No críen criollos, produce dependencia. Es un camino sin retorno. Pero son pocos los que nos escuchan y un par de años más tarde los vemos pasar por la tranquera de la pista central con su primer potranca, para sufrir, gozar y vivir la adrenalina de la participación.”
Los caballos y sobre todo la equitación siempre fueron una pasión para nosotros. En Alemania nos entusiasmábamos con “las cabalgatas” y participábamos de la actividad hípica. En Argentina pudimos al fin hacer realidad nuestro sueño y creamos una finca de equitación introduciéndonos de lleno en el tema del caballo puro criollo. Algunos de nuestros caballos para cabalgar son criollos puros y con el correr del tiempo pudimos comprobar con sorpresa, que justamente estos caballos se recuperaban, por así decirlo, “durante la noche” y al día siguiente de una agotadora cabalgata estaban tan activos y dispuestos a caminar como en el día anterior.

Aun durante el invierno, cuando el alimento escasea, nuestros criollos de pura raza se ven bien, mientras que a los mestizos, en general, se les debe adicionar comida.
El criollo es uno de los caballos más fuertes, resistentes y que mejor se adaptan a las condiciones climáticas y, que sigue siendo fuerte y saludable aún a pesar de una magra alimentación. Es un caballo ligero y ágil y se adecua excelentemente para el trabajo de campo así como para un largo y extenuante viaje.
Se lo designa como el caballo del gaucho. Sin embargo, aquí en la Argentina, el país de origen del caballo criollo, fue criado y montado, sobre todo, por los estancieros.
Los primeros criadores argentinos quisieron proteger a los primitivos criollos de la influencia de otras razas, como por ejemplo árabes, percherones, ingleses de pura sangre, etc. En el año 1918 establecieron las bases del caballo puro criollo, seleccionando y registrando en la Sociedad Rural Argentina a las yeguas y sementales. A partir del año 1939, los caballos fueron registrados con su pedigrí luego de una minuciosa selección e inspección fenotípica, pudiendo ser inscriptos sólo aquellos que cumplían con los estándares de la raza.

Con la prolija selección de los animales reproductores llevada a cabo por varias generaciones, una selección morfológica sumada a una increíble diversidad de las diferentes líneas de sangre, la Argentina puede afirmar, con razón, que posee una diversidad genética.
Cuando reunimos a nuestra primer tropilla, formada principalmente por caballos castrados (estos son básicamente nuestros caballos de silla) y teníamos aún unas pocas hectáreas de tierra que nos sobraba, consideramos que había llegado el momento. Visitamos varias exposiciones y subastas de criollos tanto potrillos como yeguas y ya no pudimos resistirnos a la fascinación que sobre nosotros ejercían estos animales.
Con la ayuda de Mariano Oneto (veterinario, criador y juez, miembro de la Sociedad Argentina de Criadores y de la Sociedad Rural Argentina), quien siempre nos acompañó con su entusiasmo por los criollos y con su paciencia para contestar a nuestras inquietudes, compramos en octubre de 2008 a nuestras primeras yeguas de pura raza criolla, cuatro de ellas ya preñadas por sementales provenientes de distintas líneas sanguíneas argentinas.

Hemos buscado yeguas provenientes de viejos linajes argentinos y descendientes de animales registrados en el “Libro de Mérito”. En este libro están registrados todos los sementales que son o fueron importantes para la reproducción y/o el deporte. Estos animales no sólo fueron exitosos, sino que transmitieron sus características genéticas a las nuevas generaciones.
Nuestro objetivo es obtener una descendencia que se ajuste a los requerimientos actuales a partir de las diferentes líneas sanguíneas provenientes de las principales regiones de cría, Argentina, Brasil y Chile.
Partimos de la línea sanguínea argentina, seleccionada desde hace décadas en base a su morfología y desde hace algún tiempo por su funcionalidad cada vez con mayor éxito. Las líneas de sangre chilenas, no han puesto el énfasis tanto en la morfología, sino más bien en la funcionalidad deportiva, dando el cow sense y la dureza para el rodeo. Finalmente, la línea brasileña, que se mezcló con la argentina y chilena. Actualmente se cría en Brasil principalmente caballos de acuerdo con su funcionalidad (el Freno de Oro es probablemente el concurso más exigente en América del Sur y el ganador está bien considerado como semental no sólo en este continente, sino en otros también) que reproducen el tipo criollo más deportivo y liviano, con muchas características morfológicas típicas de la raza.

Por lo tanto seleccionamos nuestras yeguas según sus antepasados argentinos y los mejores y más adecuados sementales los encontramos entre la cruza argentino con brasileño y naturalmente entre los reproductores de pura raza argentinos, utilizados para mejorar especialmente la morfología. También se unieron potros de sangre chilena.
Los potros deben ser elegantes, deportivos, con una espalda un poco más larga y al mismo tiempo tener las características típicas de la raza (robusto, fuerte, longevo, prolífero y con un tiempo de regeneración rápido).
Mientras tanto, los potrillos nacidos en 2008 ya están listos para medirse con otros de dos años.
Esperamos que esto haya sido de interés para usted. Estamos a su disposición para cualquier pregunta e inquietudes que usted pudiera tener y naturalmente está usted invitado a conocer de cerca a nuestros caballos y a reconocer su talento en pequeños juegos de rodeo.

 











   
   
                   
 
     
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